Meredith Whittaker, presidenta de Signal, advirtió a los usuarios que no antropomoricen los chatbots de IA durante una charla en la conferencia RightsCon 2026. Afirmó enfáticamente que los chatbots no son seres conscientes ni interlocutores sintientes. Los comentarios de Whittaker llegan en medio de crecientes preocupaciones sobre usuarios que forman vínculos emocionales con sistemas de IA. Instó al público a mantener una clara distinción entre relaciones humanas e interacciones con IA.


Meredith Whittaker tiene razón en dar la alarma. Hemos visto a personas enamorarse de chatbots, confiarles secretos, incluso llorar cuando los desconectan. Eso es peligroso. Estos sistemas son sofisticados buscadores de patrones, no mentes. No les importas. No pueden. Son productos diseñados para mantenerte enganchado, no amigos que quieren lo mejor para ti.

Pero aquí está el asunto: podemos reconocer los límites de la IA sin descartar su potencial. La advertencia de Whittaker no es una razón para abandonar estas herramientas. Es un llamado a usarlas con inteligencia. No necesitamos tratar a los chatbots como personas para beneficiarnos de sus capacidades. Pueden ser tutores, asistentes, socios creativos. Simplemente no los confundas con algo real. Eso no es una traición a la tecnología. Es una señal de madurez.